Receta de zanahorias al horno con romero

En el momento en que escribo esta entrada, toda España se encuentra en aislamiento por la epidemia de un virus desconocido hasta la fecha: el ya tristemente famoso coronavirus o covid-19.

El motivo de tenernos a toda la gente en casa, aún a riesgo de tirarnos de los pelos, sobre todo quienes tenemos niños y niñas pequeñas, es intentar que el virus se propague lo más lentamente posible, para que los servicios sanitarios no colapsen.

Sobre todo desde que cerraron los colegios, institutos y universidades en Madrid, se han visto imágenes de supermercados vacíos de todo tipo de cosas, entre ellas el papel higiénico. Pero a muchas personas con síndrome del intestino irritable, que vivimos pegadas al rollo de papel, esa locura colectiva respecto a este producto de primera necesidad nos ha pillado con las reservas bien llenas.

Ciertamente nunca el papel higiénico ha sido tan apreciado como ahora, pero nosotros y nosotras, hace ya tiempo que conocíamos su importancia… 😉

En fin, que ya que tenemos que estar en casa, intentemos estar lo mejor posible. Lo cual incluye tener nuestras tripillas tranquilas y contentas. Para eso nada mejor que esta estupenda receta de guarnición de zanahorias con un rico y sorprendente toque a romero…

¡No dejes de probarla!

Contenido en fodmaps:

El ingrediente principal de esta receta son las zanahorias, que afortunadamente no contienen fodmap según indican las expertas.

Por otra parte, ni la sal, ni el aceite de oliva (que es una grasa) ni el romero contienen este tipo de carbohidratos así que todo en orden.

Ingredientes:

  • 500 g de zanahorias medianas o grandes
  • Una cucharadita de sal
  • Una cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • Una cucharadita de romero fresco picado o romero seco

Preparación:

  1. Lava, pela y corta las zanahorias en tiras finas.
  2. Precalienta el horno a 200 °C.
  3. Coloca las tiras de zanahoria en la bandeja del horno y rocíalas con sal y aceite. Remuévelas asegurándote de que todas las zanahorias quedan bien embadurnadas.
  4. Hornealas hasta que estén blanditas y un poquito tostadas.

¡A disfrutar sin síntomas!

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