Causas del colon irritable

Se piensa que esta enfermedad puede tener varias causas y que existen diferentes factores relacionados con su aparición.

Causas infecciosas

El SII se ha relacionado con la existencia previa de un episodio de gastroenteritis aguda en el momento de inicio de los síntomas digestivos, lo que se conoce como SII post-infeccioso.

Alteraciones de la motilidad gastrointestinal

También se ha estudiado su correlación con diversas alteraciones en los movimientos intestinales, es decir, una aceleración en el tránsito cuando hay diarrea y un enlentecimiento en el caso del estreñimiento, pero esta correlación con los síntomas es pobre y no se da en todos los pacientes.

Intolerancias alimentarias

La Fundación Española del Aparato Digestivo señala que las intolerancias alimentarias son comunes en pacientes con SII, en mi caso se trata de intolerancia a la fructosa pero puede ser también intolerancia a la lactosa o sensibilidad al gluten no celiaca por ejemplo.

Hipersensibilidad intestinal

La AEG apunta que hay estudios que han demostrado que muchos enfermos con SII tienen una sensibilidad digestiva incrementada. Esto podría explicar que los individuos con SII tengan síntomas provenientes del intestino, aun cuando haya estímulos (distensión o contracción) dentro de rangos normales, que un individuo sano podría no percibir. La hipersensibilidad puede tener su origen en el propio tubo digestivo, en el sistema nervioso central o en ambos.

Alteraciones en la microbiota

En los últimos años se ha postulado la hipótesis de que alteraciones en la flora intestinal y niveles muy leves de inflamación del intestino (evidenciables a nivel microscópico solamente) puedan desempeñar un papel relevante en el desarrollo del SII.

En relación con esta teoría, el pasado 30 de abril de 2017 el podcast de divulgación científica Quilo de ciencia, dedicó un programa al síndrome del intestino irritable llamado La flora culpable, en el que hablaban justo de eso, y comentaron que al parecer algunos estudios científicos apuntan a que esa alteración de la flora intestinal provocaría tanto los síntomas digestivos como el aumento de la ansiedad.

Investigadores de la Universidad de Ontario, en Canadá, utilizan ratones a los que se hace nacer en condiciones de esterilidad total, y que carecen de flora intestinal, para transferirles bacterias de la flora intestinal extraídas bien de heces de pacientes de SII (con o sin ansiedad añadida) bien de personas sanas. La flora intestinal de cada paciente o persona sana fue transferida a diez ratones, que luego fueron sometidos a diversos estudios.

Tres semanas tras la transferencia, los animales que habían recibido flora intestinal de pacientes de SII mostraron mayor motilidad intestinal y mayor permeabilidad del intestino a los fluidos que los ratones que habían recibido flora de personas sanas. Además, el perfil metabólico de los ratones ahora enfermos de SII había cambiado con respecto al de los ratones que habían recibido flora intestinal de personas sanas.

Por último, pruebas estandarizadas cuyo propósito es determinar el nivel de ansiedad de los ratones de laboratorio demostraron que los que habían recibido flora de pacientes de SII afectados de ansiedad sufrían de niveles más elevados de esta, frente a los ratones que habían recibido flora de pacientes de SII no ansiosos, o de personas sanas.

Esos estudios apuntan a que la causa del síndrome de intestino irritable es la composición anómala de las bacterias de la flora intestinal, lo que puede ayudar a encontrar una cura para esta frecuente enfermedad mediante la correcta modificación de la flora de estos pacientes.

Alteraciones de la microbiota en personas con depresión

Una reciente investigación llevada a cabo por la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) en la que han participado cinco grupos clínicos del CIBER de Salud Mental ha encontrado diferencias en la microbiota intestinal de pacientes con depresión al compararla con la de personas sin depresión.

En concreto, los hallazgos de esta investigación han mostrado que al comparar las heces de pacientes con depresión y personas sanas, en el caso de las personas con depresión los géneros bacterianos Bilophila y Alistipes presentan un aumentos, mientras que Anaerostipes y Dialister han disminuido.

El coordinador del estudio, Juan Carlos Leza, afirma que puede representar una aproximación terapeútica prometedora <<identificar la composición de la microbiota característica de pacientes con depresión, así como sus vínculos con la inflamación generalizada que muestran esos pacientes>>.

Y lo más interesante para nosotros/as como pacientes: manipulaciones en la dieta, así como en el estilo de vida pueden tener un impacto en la microbiota.

Factores genéticos

En una investigación llevada a cabo en 2018 el grupo de genética gastrointestinal del Instituto de Investigación Sanitaria Biodonostia parece haber identificado nuevas variantes genéticas relacionadas con el riesgo de padecer este síndrome en mujeres.

En concreto, se trata de una región del cromosoma 9, que se asociaría con un mayor riesgo de diagnóstico médico de SII en mujeres pero no en hombres.

Factores psicológicos

El SII se ha relacionado con la vivencia de un evento vital significativo altamente estresante. Por otra parte, se ha comprobado la mayor incidencia de esta patología digestiva en personas con ansiedad, depresión o estrés. Este último, además, empeora notablemente los síntomas de intestino irritable por lo que al final es la pescadilla que se muerde la cola.

Llegados a este punto cabe preguntarse qué fue primero si el huevo o la gallina: ¿Es la ansiedad la que nos provoca la aparición del SII o, por el contrario, es el SII el que nos da todas las papeletas para desarrollar un cuadro de ansiedad?

La ciencia ha querido tratar de resolver este misterio y al parecer la evidencia está demostrando que la conexión del cerebro y el aparato digestivo tiene un carácter bidireccional, por lo que la respuesta a esa pregunta sería que los dos supuestos se dan:

La existencia de un síndrome de intestino irritable puede provocar un cuadro de ansiedad, y la propia ansiedad está muy ligada a la aparición de nuestro viejo amigo el síndrome de intestino irritable.

Eso no lo digo yo, lo dice un estudio publicado en la revista Alimentary Pharmacology and Therapeutics, llevado a cabo por un equipo de investigación australiano, que según sus conclusiones un número muy elevado de pacientes con síndrome del intestino irritable y dyspepsia funcional, que no tenían síntomas previos de ansiedad o depresión, acabaron desarrollando síntomas de esas enfermedades en el plazo de un año desde que tuvieron los síntomas digestivos, así como que mayores niveles de depresión y ansiedad permiten predecir con mucha fiabilidad la aparición futura de colon irritable.

Permeabilidad del intestino

A ver si lo explico bien.

Según me dijo el médico de la unidad de trastornos funcionales parece ser que cada vez hay más evidencia científica que respalda la idea de que los síntomas de intestino irritable están relacionados con la permeabilidad del intestino.

Tal como él me lo explicó la teoría es la siguiente: en el intestino hay muchísimas células y están muy apretadas las unas contra las otras. Lo que pasa en el caso de las personas con SII es que esas células no están tan juntas como deberían y por ahí se cuelan cosas, lo que hace que aparezcan los dichosos síntomas que tú y yo sabemos.

Referencias

  • Estudio de la Universidad Complutense de Madrid y el CIBERSAM comparando la microbiota intestinal de pacientes con depresión con las de individuos sanos: https://www.ucm.es/otri/file/ndp-microbiota-depresion-ucm/?ver
  • Caso JR et al. “Gut microbiota, innate immune pathways, and inflammatory control mechanisms in patients with major depressive disorder”. Transl Psychiatry. 2021 Dec 21;11(1):645. DOI: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34934041/
  • Evidence that independent gut-to-brain and brain-to-gut pathways operate in the irritable bowel syndrome and functional dyspepsia: a 1-year population-based prospective study: https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/apt.13738
  • Female-Specific Association Between Variants on Chromosome 9 and Self-Reported Diagnosis of Irritable Bowel Syndrome: https://www.gastrojournal.org/article/S0016-5085(18)30407-4/fulltext

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