¿Qué es la dieta FODMAPs y cómo puede ayudarte?

Se calcula que hasta el 10% de la población podría padecer síndrome del intestino irritable, siendo el segundo trastorno digestivo funcional más frecuente. ¡¡ El 10%!! ¿Y porqué nadie habla de ello???

Si eres una persona afectada por esta dolencia, ya sabes a lo que me refiero cuando digo que el colon irritable se caracteriza por la presencia de dolor y molestias abdominales junto con alteraciones deposicionales (diarrea, estreñimiento, o a veces una y a veces otra).

Si sufres síndrome del intestino irritable habrás sufrido en tus propias carnes esa necesidad imperiosa de ir al baño en tres, dos, uno… ya!!!!!. Y el temor a no encontrar un baño cerca… en fin, qué te voy a contar que tú no sepas.

Se trata de una enfermedad de la que se desconocen sus causas y que no tiene tratamiento como tal, si no que lo que se trata es la aparición de sus síntomas. Y en este abanico de tratamientos farmacológicos, dietéticos e incluso psicológicos que existe, la dieta baja en fodmaps es uno de ellos.

Pero… ¿Qué es la dieta baja en FODMAPs?

La dieta baja en FODMAPs es, en palabras del dietista-nutricionista Juan Revenga un protocolo, tratándose de una «dieta» en fases para el tratamiento del síndrome de intestino irritable.

Dicho protocolo persigue una triple finalidad, a saber:

  1. Conseguir una mejora de los síntomas del/a paciente con síndrome de intestino irritable
  2. Identificar los elementos contretos de entre todos los fodmaps que estarían más implicados en la sintomatología particular de cada paciente
  3. Tratar de normalizar al máximo la alimentación del/a paciente a largo plazon con la limitación únicametne de los elementos/alimentos identificados.

Si no tienes un diagnóstico de este tipo puede ser perjudicial y está contraindicado seguirla.

Ha sido desarrollada por la Universidad de Monash en Melbourne (Australia), cuyos investigadores descubrieron que una dieta baja en este tipo de carbohidratos mejoraba los síntomas de las personas afectadas por SII.

Antes de iniciar esta dieta se recomienda hacerse un análisis de sangre para descartar la enfermedad celíaca y la bacteria H. Pylori, así como sendos test de intolerancia a la lactosa y a la fructosa. A mi me salió negativo el de la lactosa y positivo el de la fructosa.

FOD…qué??? FODMAPs!!!

El acrónimo FODMAP corresponde a Fermentable Oligosaccharides, Disaccharides, Monosaccharides and Polyols, que significa oligosacáridos, disacáridos, monosacáridos y polioles fermentables.

Al parecer, se trata de un tipo de carbohidratos de cadena corta que no se absorben bien en el intestino delgado, son muy osmóticos y de rápida fermentación por las bacterias, lo que nos acaba provocando todos esos síntomas tan desagradables e invalidantes (gases, dolor abdominal, estreñimiento o diarrea).

En la actualidad, la única manera de identificar los alimentos desencadenantes de síntomas en el SII es la eliminación y re-introducción de los mismos.

¿Cómo se sigue una dieta baja en fodmaps?

En consonancia con esa triple finalidad de la que habla Juan Revenga, la dieta baja en fodmap se compone de tres fases claramente diferenciadas, a saber: eliminación, re-introducción y fase final de dieta baja en fodmap modificada.

1) Fase de exclusión

Es una dieta de exclusión bastante complicada de seguir (de hecho, según la Fundación Española del Aparato Digestivo, aún no está bien definido el punto de corte de las cantidades aceptables de fodmap y probablemente sea específico para cada paciente). Esta fase de eliminación no debe superar las 3 semanas. Durante ese tiempo se valora su eficacia, con el objetivo posterior de re-introducir de manera progresiva los alimentos eliminados.

2) Fase de re-introducción

Una vez realizada esta primera fase de exclusión, se debe comenzar la segunda fase, consistente en la re-introducción de alimentos hasta llegar a una tercera fase denominada de dieta baja en fodmap modificada.

Según la AEG las re-introducciones de alimentos deben ser individuales (de uno en uno) y progresivas (cantidades crecientes de alimentos). Dicha re-introducción se hará por grupos de alimentos con alto contenido de lactosa, fructosa y polioles, fructanos y oligosacáridos. Esta estrategia tiene el objetivo de identificar qué alimentos y hasta qué cantidad de los mismos puede tolerar cada paciente.

3) Fase de dieta baja en fodmap modificada.

En esta fase la dieta ya está adaptada a nuestras propias tolerancias con el objetivo de que podamos comer la mayor variedad posible de alimentos sin la aparición de síntomas.

Yo he estado siguiendo esta dieta un poco a mi aire durante varios años. Eso es un error garrafal ya que la fase de eliminación no se debe prolongar más allá de unas semanas. Por otra parte, a pesar de haber estudiado y leído todo lo que he encontrado sobre esta dieta, cuando fui a la nutricionista me di cuenta de que no la había estado  haciendo correctamente y me ha venido muy bien su asesoramiento. Eso sí, me resultó complicado encontrar a alguien que la conociera bien.

¿Son compatibles la dieta fodmap y el veganismo?

Si tienes un corazón vegano y padeces síndrome de intestino irritable seguro que te habrá surgido la duda de si es posible seguir una dieta baja en fodmap compatible con el veganismo, sobre todo en la primera fase, ya que las legumbres se encuentran muy restringidas.

Pues ¡Buenas noticias!, ya que según explica la dietista-nutricionista Lucía Martínez en un artículo muy reciente titulado Dieta baja en FODMAP vegetariana:

Sí que es posible pautar una dieta baja en FODMAPS a un paciente vegano, sin que se resienta el aporte proteico, aunque sea con menos opciones que las que podemos darle a un paciente con dieta tradicional.

Estas son algunos de los alimentos bajos en fodmaps y perfectamente veganos, que señala Martínez en ese artículo de lectura imprescindible (si eres vegan@ ya estás tardando ;):

  • tofu (pero tofu sedoso noooo!!! de hecho puedes leer mi experiencia con el tofu sedoso cuando intenté hacer la mousse de chocolate de Jamie Oliver)
  • tempeh
  • semillas: cañamo, sésamo, amapola, girasol, lino y Chía
  • cacahuetes, brotes de soja
  • levadura de cerveza
  • bebida vegetal de almendra o arroz

¿Y por qué no incluyes la bebida de soja te preguntarás? Pues porque según explica esta experta en nutrición y veganismo: «esta bebida solo es apta si está hecha a base de proteína de soja, lo cual no es habitual en las referencias que encontramos en los supermercados españoles, por eso mejor aconsejar recurrir a la proteína de soja aislada en polvo».

No es fodmap todo lo que reluce: peligros de esta dieta

El dietista-nutricionista Juan Revenga, en un artículo de 2018 publicado en su blog como parte de un convenio de colaboración con el Dr.Schär Institute, titulado: El Síndrome de Intestino Irritable y la dieta baja en FODMAP’s como estrategia nos pone sobre aviso sobre los inconvenientes y riesgos de una dieta baja en fodmaps. En realidad, como veremos, no se trata tanto de riesgos vinculados a la dieta en sí, sino más bien a la gran cantidad de información poco contrastada que circula por la red y a la falta de acompañamiento y supervisión profesional para el seguimiento de este protocolo:

1) Falta de rigor científico en la información

En primer lugar este experto pone el foco en la cantidad de información poco actualizada o sin base científica que circula por internet sobre esta dieta, destacando la dificultad de encontrar una página web en la que se detallen y expliquen los pasos minuciosamente para el seguimiento de una dieta baja en FODMAPs.

2) Cuidado con las listas de alimentos

Y, en la línea de lo anterior, Revenga nos alerta sobre esas listas más o menos largas de alimentos permitidos y prohibidos en una dieta baja en fodmaps que circulan por Internet ya que, en su opinión, ello puede acarrear dos peligros importantes:

  1. Que esas listas contengan, como ya hemos dicho antes, información sin contrastar, lo que puede significar que aquellas personas que estén tratando de seguir este procoloco por su cuenta lo hagan de manera incorrecta.
  2. Que la población general se lance a seguir un protocolo del que no tiene ni idea y tomen decisiones clínicas que no les competen.

Tras señalar los riesgos y peligros asociados a una dieta baja en fodmaps sin supervisión profesional, Revenga se hace eco de las recomendaciones del King College y señala la importancia que tiene para nosotros/as como pacientes recibir un buen asesoramiento para que mientras estemos siguiendo una dieta baja en fodmaps tratar de evitar en lo posible las deficiencias nutricionales.

Por otra parte, Revenga destaca el hecho de que la implantación de una dieta baja en fodmaps ha de realizarse de forma individualizada para cada paciente teniendo en cuenta su ingesta dietética y el perfil de los síntomas. Esto significaría no sólo acudir a un/a nutricionista profesional sino que dicho profesional esté especializado en la aplicación de la dieta baja en FODMAPs.

Referencias:

Este artículo se publica solo con fines informativos. No puede ni debe sustituir la consulta a un/a nutricionista. Te recomendamos consultar a tu nutricionista de confianza.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *